El
CupriMural
El Cobre y el Verano (Enero - Febrero
2003)
CUPRINOTAS
El
Bronceador
Parasoles
y sombrillas no siempre han sido remedio suficiente contra los
rayos del sol, y a lo largo de la historia, diversos pueblos
idearon paliativos para combatir la acción solar sobre la piel.
La
moda de tomar baños de sol para brocearse la piel es ajena al
gusto del mundo antiguo. Hasta el siglo pasado, la piel blanca,
tendiendo a pálida era sinónimo de distinción y de elegancia,
de pertenencia a una clase social elevada, mientras que el color
tostado o dorado de la piel adscribía automáticamente a la
persona a una clase social baja y proletaria.
La
moda del bronceado de la piel comenzó en Norteamérica y Europa
con las vacaciones en el mar, gracias a que el ferrocarril
potenciaba el acceso a las playas. Signo de haber estado de
vacaciones era exhibir un
bonito bronceado.
En
el 1930 cuando los bañadores empezaron a acortarse el
bronceador fue un producto de necesidad. Su primera aplicación
fue militar, para los soldados de la Segunda Guerra Mundial. Más
adelante en tiempos de paz Benjamín Green utilizó la tecnología
que el mismo habìa ayudado a crear y desarrollo una crema nueva
aromatizada con esencias de jazmín. Esta loción daba a la piel
un tono cobrizo, por lo que denominó al producto que le hacía
referencia a ese tono broncíneo: CopperTone.